¿Por qué Yoga?

Sin duda alguna, la sociedad actual se caracteriza por la falta de tiempo, agenda a tope y mucha prisa.

Además somos seres sociables por naturaleza, y nos encanta conversar, relacionarnos con todo lo que nos rodea, eventos, actividades deportivas, reuniones familiares, amigos, redes sociales etc. A menudo, entramos en una vorágine tan activa y tan externa que nos olvidamos totalmente de las pautas vitales básicas para mantener nuestro equilibrio interior.

Por ejemplo: ¡No tengo tiempo para comer! así que cualquier cosa vale, comes rápidamente, sin masticar, y ni mucho menos plantearte la calidad del alimento ingerido o si es el adecuado para ti. O aquel momento del día (normalmente después de varios cafés, coca-colas etc.) en el que tu mente va a tal velocidad que tus pensamientos se amontonan uno sobre otro y es imposible centrarse en una única tarea, o comunicar una idea de forma clara y concisa. Tu mente pasa de un tema a otro sin control, tu capacidad de concentración y efectividad disminuye y el uso de energía se dispara; terminas tu día sin hacer nada productivo pero ¡agotado!

Y lo peor: El cuerpo roto pero tu mente sigue activa y no te deja dormir!

Cuando ese ritmo de vida se mantiene durante años, nuestro equilibrio interno se rompe, y aparece la ansiedad, el nerviosismo, se incrementan los miedos, perdemos vitalidad y nuestro metabolismo se resiente a todos los niveles, físico, mental y energético. Y si persistimos en los mismos hábitos pronto aparecerán, enfermedades, patologías, lesiones, depresiones etc.

Yoga

El yoga, nos ofrece una pausa, un momento para relacionarnos con nosotros mismos, nuestro cuerpo, mente y emociones. Una sesión de yoga nos invita al silencio, a la propia observación, sin objetivo, ni meta, sin juicio, simplemente un tiempo para tomar conciencia de nuestro estado actual, físico y psíquico. Nos enseña a tomar conciencia de nosotros mismos, con nuestras virtudes y defectos. A través de sus diferentes técnicas, entre ellas las posturas o ásanas, podremos restaurar y/o mantener nuestro equilibrio interno. Cuando su práctica se mantiene con constancia, regularidad, y, por tanto, sin interrupción durante un periodo prolongado de tiempo, nuestro cuerpo se desenvuelve fuerte y sano y nuestra mente clara, lúcida. Así es como nuestra relación con la vida se transforma en vital, plena y dispuesta a afrontar los éxitos y los pequeños fracasos.

Nuestros proyectos personales toman impulso y contamos con la fortaleza interior suficiente para afrontar las vicisitudes de la vida.

Éxito no es sinónimo de: Falta de Tiempo, Stress, y persona Super Ocupada; Éxito significa Equilibrio, Serenidad y Tiempo para Todo.

LA VIDA ES PARA DISFRUTARLA.

(En el próximo artículo te contaré ajustes corporales y respiratorios para iniciar tu práctica de Yoga, de manera sencilla y efectiva).

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